lunes, 6 de junio de 2011

MAS QUE UN AFRO (Una experiencia personal)

MAS QUE UN AFRO

Usar el cabello afro al natural,  quiérase o no,  siempre  llama la atención y se convierte en algo característico; lo es tanto que hablar del cabello afro es hablar de Angela Davis icono de la lucha afroamericana de los 70´s y su gran afro; ó de  Bob Marley músico miembro del movimiento Rastafari y sus largos dreadlocks (rastas);  o que tal hablar de Lenny Kravitz sexy cantante afroamericano quien se tomo la libertad de usar desde dreadlocks, pasando por  melenas alborotadas hasta usar pequeños afros. Para no ir muy lejos, hablar del cabello afro también seria hablar de Piedad Córdoba, lidereza  afrocolombiana con sus conocidos turbantes.

Hablar de cabellos afros es hablar de artistas,  lideres y en general de personajes importantes y reconocidos quienes tienen el permiso para lucir como les parezca porque poseen ese "pase especial" que les permite expresarse mas libremente. Hablar de cabellos afros incluso nos lleva a recordar aquella foto de los 70´s donde aparece algún familiar orgulloso de mostrar su atuendo acorde a la época el cual incluía por supuesto un gran afro.

Y quien lo imaginaría, hablar de afros también es hablar de mi.  Es hablar del tiempo que me llevo tomar la decisión de dejar de torturarme con el alisado, de lo insegura que estaba por meterme en algo que no conocía, de lo inconveniente que seria para una persona como yo, tímida, a quien le da pena hablar en público,  tener que enfrentarme a las miradas y comentarios.

Pasar por este proceso significo mucho mas que la posibilidad de reafirmar mi africanidad,  significo mucho mas que rebeldizarme ante la presión social y  familiar. Significo reafirmar mi autoestima y saber que soy bella tal y como soy.  Significo pelear con mis propios paradigmas, con mis propios miedos. Significó conocer cosas nuevas en mi, como que a pesar de mi timidez no me da miedo caminar por la calle con aquellos peinados característicos de la cultura afro (tornillos, tropas, trenzas, etc,) e incluso algunos un poco mas experimentales,  y que cualquier comentario positivo o negativo no hace mas que impulsarme a seguir investigando y probando nuevos estilos.

Sigo conociendo mi pelo y adaptándome a él,  pero ya sin tanto drama y mas con animo de juego y de desafío (a ver que dirán de este nuevo peinado). Sigo siendo una persona tímida, sigo prefiriendo el bajo perfil, pero con la autoestima alta, con la satisfacción de saber que algo tan sencillo me abrió las puestas al autoreconocimiento y al conocimiento de mi cultura.

1 comentario:

  1. Hayy si que razon tienes lo peor es cuando vas por la calle y todo el mundo te mira y si te encuentras a alguna conocida lo primero que hace es tocarte el pelo y decir ¡que grasiosa! como si yo fuera un perro...vasta ya un poquito de respeto que es mi pelo e invades mi espacio personal!!!

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